Publicado en 3D, Cine, Juegos el Miércoles 08 Julio, 2009 por Beakman
Hoy ha empezado en A Coruña el VIII Festival de animación, efectos especiales, videojuegos y arquitectura digital: Mundos Digitales.
Hoy, primer día, estaba dedicado completamente a la arquitectura digital y, por desgracia, no he podido asistir porque otras tareas ineludibles me reclamaban. Pero a partir de mañana podré disfrutar de las conferencias, de las que iré informando por aquí. En principio, voy solo, pero espero salir de allí conociendo más gente que se dedica a este mundillo del 3D como yo, y, si es posible, conseguir trabajo en alguna de las empresas que se ofertan el viernes y el sábado.
Mañana será un día duro, de 10 de la mañana a 9 de la noche, 7 conferencias sobre animación y alguna sobre videojuegos, de las que daré cuenta a mi llegada a casa. Intentaré no olvidarme de nada, si puedo, añadir alguna foto, y manteneros informados de todo lo que se tercie.
Me esperan 3 días interesantísimos e intensos, en los que espero aprender un poco más sobre mi gran pasión.
Publicado en Ciencia, Cine el Sábado 30 Mayo, 2009 por Beakman
La presunción de la nueva película de dibujos de Disney/Pixar, Up, es que la casa de un anciano es atada a un montón de globos llenos de helio que la sacan de la ciudad y la embarcan en una maravillosa aventura.
Eso hizo que “Wired Sciencie” pensase: ¿podría realmente funcionar? Y si lo hiciera ¿Cuántos globos se necesitarían?
Llamamos a la compañía Wolfe House Mover, especializados en mover viejas estructura, que cuentan con Kendal Siegrist, uno de los directores, al cual pedimos que viese imágenes de la película para que viese cuánto podría pesar la casa.
“Una construcción como esa, puede pesar sobre unas 45 toneladas” dijo Siegrist
Luego hicimos algunos cálculos. El aire pesa sobre unos 1,25 kilos por metro cúbico; el helio pesa exactamente 0,176 kilos por metro cúbico. Un globo de helio experimenta un empuje vertical que es igual al aire que desplaza menos su propio peso, o 1,073 kilos por metro cúbico.
Otro simple cálculo – 45 toneladas dividido por 1,073 kilos por metro cúbico – y obtienes que se necesitarían 42.264 metros cúbicos de helio para levantar la casa. Por supuesto, se necesitarán algunos globos más para hacer que siga subiendo, pero ese es nuestro mínimo.
Ahora, asumamos que tienes un montón de globos esféricos de 91,44 centímetros de diámetro. Eso es un volumen de alrededor de 400 litros, así que necesitarás 105.854 de esos globos llenos de helio para levantar la casa. Echando un ojo al grupo de globos sobre la casa en Up, digamos que, más o menos, hay 40 globos de largo y ancho y 70 globos de alto. Haciendo los cálculos nos darían que habría sobre 112.000 globos.
“Es una idea genial” dijo Siegrist, riéndose “Me encantaría hacer eso con los globos”
Los fans de la aerostación de racimo de hecho hacen este tipo de cosas, pero con gente con arneses, no con enormes casas, y normalmente usan muchos menos globos. Tienden a usar globos más grandes, digamos de 1,82 metros de diámetro. Solo se necesitarían 13.208 de estos.
Pero aún así si pudieras conseguir los globos y un cable endiabladamente fuerte ¿Podría ser alzada una casa tirando desde lo alto de esa forma?
“Si intentas levantarla, dependiendo de lo que estés haciendo, puedes,” dijo Siegrist, “pero la mayor parte de las veces, lo que quieres es que la casa repose el peso en sus cimientos.”
En la realidad, lo que a los profesionales del movimiento de casas les gusta hacer es levantarlas desde debajo.
“La teoría de nuestro negocio es reemplazar los cimientos con vigas de acero y luego estas vigas de acero pueden ser transportadas a cualquier sitio que necesites, con la casa consiguiendo así un viaje gratis” dijo.
El 14 de Agosto se estrena en España la nueva película de los genios de la animación, Pixar: Up.
Dirigida por Pete Docter (directo de “Monstruos S.A.” y guionista de “Wall-E” o “Toy Story”), cuenta la historia de un anciano que decide irse de la ciudad para visitar la selva venezolana, el sueño de toda la vida de él y su mujer. Para ello, ata miríadas de globos a su vieja casa y emprende un fantástico viaje para poder llevar a cabo su idea, acompañado por un joven boy scout, un perro que puede hablar gracias a un collar de alta tecnología, y un pajarraco de lo más extraño.
Buscando información sobre la película, tanto en la página de Pixar, como en otros blogs con información, llegué a un curioso artículo de la página Wired Science, en la que se planteaban si sería físicamente posible llevar a cabo la hazaña que este anciano quiere realizar. Lo he traducido, amén de hacer conversión de unidades (¡qué manía con no usar el sistema de internacional de unidades!):
La presunción de la nueva película de dibujos de Disney/Pixar, Up, es que la casa de un anciano es atada a un montón de globos llenos de helio que la sacan de la ciudad y la embarcan en una maravillosa aventura.
Eso hizo que Wired Science pensase: ¿podría realmente funcionar? Y si lo hiciera ¿Cuántos globos se necesitarían?
Llamamos a la compañía Wolfe House Mover, especializados en mover viejas estructura, que cuentan con Kendal Siegrist, uno de los directores, al cual pedimos que viese imágenes de la película para que viese cuánto podría pesar la casa.
“Una construcción como esa, puede pesar sobre unas 45 toneladas” dijo Siegrist
Luego hicimos algunos cálculos. El aire pesa sobre unos 1,25 kilos por metro cúbico; el helio pesa exactamente 0,176 kilos por metro cúbico. Un globo de helio experimenta un empuje vertical que es igual al aire que desplaza menos su propio peso, o 1,073 kilos por metro cúbico.
Otro simple cálculo – 45 toneladas dividido por 1,073 kilos por metro cúbico – y obtienes que se necesitarían 42.264 metros cúbicos de helio para levantar la casa. Por supuesto, se necesitarán algunos globos más para hacer que siga subiendo, pero ese es nuestro mínimo.
Ahora, asumamos que tienes un montón de globos esféricos de 91,44 centímetros de diámetro. Eso es un volumen de alrededor de 400 litros, así que necesitarás 105.854 de esos globos llenos de helio para levantar la casa. Echando un ojo al grupo de globos sobre la casa en Up, digamos que, más o menos, hay 40 globos de largo y ancho y 70 globos de alto. Haciendo los cálculos nos darían que habría sobre 112.000 globos.
“Es una idea genial” dijo Siegrist, riéndose “Me encantaría hacer eso con los globos”
Los fans de la aerostación de racimo en realidad hacen este tipo de cosas, pero con gente con arneses, no con enormes casas, y normalmente usan muchos menos globos. Tienden a usar globos más grandes, digamos de 1,82 metros de diámetro. Solo se necesitarían 13.208 de estos.
Pero aún así si pudieras conseguir los globos y un cable endiabladamente fuerte ¿Podría ser alzada una casa tirando desde lo alto de esa forma?
“Si intentas levantarla, dependiendo de lo que estés haciendo, puedes,” dijo Siegrist, “pero la mayor parte de las veces, lo que quieres es que la casa repose el peso en sus cimientos.”
En la realidad, lo que a los profesionales del movimiento de casas les gusta hacer es levantarlas desde debajo.
“La teoría de nuestro negocio es reemplazar los cimientos con vigas de acero y luego estas vigas de acero pueden ser transportadas a cualquier sitio que necesites, con la casa consiguiendo así un viaje gratis” dijo.
Primero de todo, anunciar que este post estará lleno de spoilers, así que si no has visto la serie y aspiras a ello, mejor que no sigas hasta haberla visto. Dicho esto, empezamos.
Ayer jueves acabó la primera temporada de Águila roja (puede verse online aquí) con un final bastante impactante, al más puro estilo telenovela. Y es que en un épico duelo de espadas final, águila roja y el comisario se enfrentan a muerte, uno por venganza, el otro por odio al bienhechor del populacho. Entre esquivas de bala al más puro estilo matrix y sablazos a diestro y siniestro, águila roja derrota a su enemigo, y en el último momento, antes de darle el toque de gracia a un derrotado enemigo, aparece Agustín, el monje amigo de nuestro pajarraco, y detiene el esperado final.
- ¡No puedes matarlo! – exclama – Te arrepentirías todas tu vida.
- ¡El mató a mi mujer! – grita águila roja.
- ¡Porque él es tu hermano!
Unos segundos después, recuperado yo de la sorpresa y su consiguiente grito, vino una idea a mi mente que llevaba rondando desde los primeros capítulos: los guionistas son unos frikis fans de star wars. Y lo digo con conocimientos.
Cada vez tengo más claro que Agustín es Obi Wan: un ex-combatiente que separa a dos hermanos, buscados por “el imperio” (en la serie no se sabe quién los busca), y que se oculta para no ser reconocido mientras vigila de cerca lo que hace uno de sus protegidos (águila roja) al que, además, luego instruye para convertirlo en un defensor de la paz y los más débiles (el uso de “la fuerza”).
¡Si hasta se parecen!
Como detalle extra, y ya un poco rebuscado, en un momento de enajenación, Gonzalo de Montalvo, cegado por la ira, entra en la prisión repartiendo mandobles para, finalmente, acabar capturando al ayudante del comisario al que, curiosamente, le corta la mano derecha, como Darth Vader a Luke Skywalker en “El imperio contraataca” en la mítica escena de “Yo soy tu padre” (o Luke a Vader en “El retorno del jedi”). Y con esto hilo (madre mía, soy un maestro hilando temas) al detalle que ya mencioné antes de que el comisario y gonzalo sean hermanos. Es el mismo toque efectista que en Star Wars, que también se podría comparar con el momento en el que Luke descubre que es hermano de Leia.
¿Será Kenobi el apellido de Agustín? ¿Mantendrá en secreto el uso de la fuerza? ¿Qué noticias tiene del imperio? ¿Odia volar? Quizá respondan a estas preguntas en la segunda temporada, cuyo adelanto no ha hecho sino acrecentar mis ganas de que la estrenen.
Publicado en Cine con etiquetas lobezno, xmen el Sábado 02 Mayo, 2009 por Beakman
Ayer tocó sesión de cine por la noche, y en este caso para ir a ver X Men orígenes: Lobezno. Iba con unas espectativas considerables, pues amén de ser uno de los personajes más carismáticos desde su estreno en el cine (en los cómic no lo era tanto), el trailer no pintaba precisamente mal.
Pero craso error. Me esperaba una película de acción donde contaran, con un ritmo trepidante y un guión medianamente bien cuidado, el comienzo del personaje de Lobezno, cómo llegó a tener su esqueleto formado por adamantium, el por qué de sus garras. Y la cosa no empezaba mal.
Al principio nos cuenta el momento en que Logan descubre sus poderes, y su huída del hogar con su hermano, seguido de unos títulos de crédito impresionantes en los que ambos se dedican a combatir en todas y cada una de las grandes guerras desde finales del siglo XIX (guerra de secesión, guerras mundiales, vietnam) y donde se ve la divergencia en la mentalidad entre ambos hermanos. La película empieza prometedora.
Luego entran a formar parte de un grupo de mercenarios a las órdenes del gobierno, pero fuera de la ley, acompañados por otros mutantes con diferentes poderes, y ahí la cosa empieza a declinar: el maestro de las katanas, el pistolitas-súper-saltos, el “eléctrico”, el forzudo y el que se teleporta. Es entonces cuando empieza uno a olerse que la cosa no va a ser como se esperaba, en cuanto un hombre cuyo poder parece ser disparar y dar saltos increíbles se deshace de cuantos enemigos aparecen en unos segundos sin sufrir un rasguño. Hay formas y formas, y parece que escogieron la peor.
Logan se da cuenta de que esa no es la vida que quiere, y decide aislarse en su natal Canadá como leñador (madre mía…) Y a partir de ahí se convierte todo en un cúmulo de despropósitos, en un guión insulso, con intentos de giro argumentales que se ven venir a leguas, con escenas inverosímiles y momentos totalmente ilógicos.
Por encima, la tan esperada aparición de Gambito se quedó en un par de chulerías (hay que reconoce que la escena del lanzamiento de cartas es bonita) y nada más. Un personaje tan interesante como desaprovechado durante lo que restaba de película.
Y sin pena ni gloria nos dirigimos al final, en un escenario inverosímil, sin lógica ninguna más que la intención de ser espectacular (algo que consigue sobradamente) Una pelea con uno de los mejores momentos de la película, con el malo final demostrando todo de lo que es capaz (que no es poco), luchando contra Lobezno y su hermano a la vez y dándoles un buen repaso.
El final, apuradísimo, demasiado precipitado y poco imaginativo, donde está claro cómo va a acabar todo el pastel aunque no sepas nada de los cómics y/o películas.
En definitiva, una película con muchas pretensiones pero que se queda en una sucesión de escenas de acción, algunas de las cuales llegan a dar vergüenza ajena (la escena de las celdas es bochornosa), a pesar de que otras están bien llevadas. Entretenida sin más.
Como curiosidades, la aparición de un mutante muy conocido por los fans de la saga (desgraciadamente hecho por ordenador, en vez de contar con el actor que le dio vida en las otras películas de X-men),una pequeña escena extra después de los títulos de crédito que no aporta nada en particular y la ausencia de Stan Lee haciendo un pequeño papel como en casi todas las películas de la Marvel.
Publicado en 3D, Cine con etiquetas reboot, Series el Domingo 26 Abril, 2009 por Beakman
Creo que el destino se confabuló para que este, y solo este, pueda ser el título de la nueva actualización. Y es que llevaba ya un mes sin actualizar el blog, en parte por desidia, en parte por trabajo, y necesita un reinicio (“reboot”), volver a tomar ciertas rutinas necesarias y gratificantes.
Y digo que el destinó confabuló, porque hace dos días, gracias a mi compañero de Ganancia infinita, llegó a mis manos la intro de esta mítica serie de los noventa: Reboot.
Cuenta la historia de Bob, un guardian de la Supercomputadora que llega a la ciudad de MainFrame (“curiosamente” el mismo nombre que la empresa canadiense que creó esta serie allá por el 94) para ayudarla a destruir al malvado MegaByte. Cuenta con la ayuda de Dot (“punto” en inglés), una chica que regenta un restaurante en la ciudad, Enzo, un joven sprite que adora a Bob, Frisket, el perro, Mike, un televisor un poco pesado, y Phong, el sabio del lugar, maestro en el juego del Pong (ingenioso ¿Verdad?).
A la vez que tiene que lidiar contra su archienemigo y sus secuaces, Bob y sus compañeros deben enfrentarse a El Usuario, un ser que vive fuera de la computadora, que se dedica a cargar juegos, quizá por diversión, y que los llevan a vivir aventuras de todos los géneros.
Indagando sobre la serie, me llevé una grata sorpresa al enterarme de que se está preparando una película sobre la serie, dividida en tres partes, y que tienen como prólogo un cómic que se puede ver registrándose en la página oficial de la serie. Además, hace no mucho tiempo empezó un proyecto para crear los subtítulos para las cuatro temporadas de las que consta la serie, proyecto en el que tengo interés en participar.
Y es que los recuerdos de mis épocas del Xabarín Club traen emociones como esta.
Ante un vídeo como este pocas explicaciones hacen falta:
Y para los que se interesen en el tema, no es un fake, sino algo totalmente plausible y que se ha repetido másdeunavez. Para más información sobre la utilidad de las bobinas de tesla, uno se puede encontrar muchos enlaces googleando o simplemente mirando en la wikipedia.
Y como extra, otras versiones de la marcha imperial con medios poco usuales:
Disco duro:
Diskette:
Y por si algún ser que ha vivido encerrado en una cueva durante los últimos 50 años alguien no la conoce, aquí la versión original.
¿Cuántos capítulos habremos visto contando las peripecias de este velocísimo correcaminos y su incansable perseguidor el coyote? El mejor cliente de la sección armamentística de la marca ACME intentaba, infructuosamente, capturar a su presa para poder comer.
¿Lo conseguirá algún día? Ese día quizá tengamos que pasar página en el libro de nuestra infancia… ¿Y entonces qué?.
Publicado en Divagaciones con etiquetas arte, basura el Lunes 09 Marzo, 2009 por Beakman
Ha llegado a mi la noticia de una exposición en el Centro Pompidou sobre el vacío, titulada “Vacíos – una retrospectiva”
Trata sobre nueve salas de exposición de color blanco completamente vacías, sin nada más que una breve explicación aquí o allá. Una exposición retrospectiva sobre el concepto del vacío en la historia del arte moderno, que, en palabras de Laurent Le Bon, conservador del Centro Pompidou, espera “que esta visión de las paredes blancas volverá al visitante más receptivo a las obras visibles en la colección permanente”. Avalada por los críticos como ”la obra más radical jamás vista”.
Mi reflexión: ¿Es que a los malditos gafapastas no les llega con ser insoportablemente pedantes, sino que además intentan vendernos mierda como arte conceptual?
No, no les llega. Señores, esto es esnobismo puro, y no me lo trago como arte. Es basura intelectualoide.
De todas formas, para los interesados, aquí más información sobre la exposición.
Publicado en Cine con etiquetas Stanley Kubrick el Sábado 07 Marzo, 2009 por Beakman
Hoy hace diez años que nos abandonaba, por un sorpresivo ataque al corazón, un genio del cine y uno de los directores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX: Stanley Kubrick.
Gracias a él tenemos la suerte de haber contemplado una increíble película de ciencia ficción como es “2001: Una odisea en el espacio”, una de las que mejor ha tratado la vida en el espacio y sus consecuencias. Trabajando en el guión con un monstruo de la ciencia ficción como es Arthur C. Clarke, y asesorado por un nutrido grupo de científicos, Kubrick consigue no solo sumergirnos en una visión realista del espacio, silencioso, opresivo, sino darnos un motivo para devanarnos los sesos con las implicaciones de la película más allá de la famosa confrontación entre HAL (personaje carismático y que ha aparecido en varios cameos en “Los Simpson”, “Futurama” y hasta en “Wall-e“) y los pilotos de la nave. Para quien la haya visto y cree necesitar algún tipo de ayuda para entender la psicodélica parte final de la película, aquí tiene un enlace que lo explica bastante bien (flash de unos 20 minutos en castellano)
También conocimos, gracias al buen hacer de Kubrick en “La chaqueta metálica“, al sargento Hartman, el instructor de reclutas más lleno de tópicos que uno pueda encontrarse, pero llevado de forma magistral gracias a la dirección de este genio (y a la tremenda interpretación de R. Lee Ermey, sargento instructor retirado en su vida real) La primera parte de la película es un constante goteo de insultos, desprecios y apabullamiento verbal por parte de este hombre hacia sus incompetentes reclutas, antes de ser estos enviados a Vietnam.
Llegó incluso a parodiarse a si mismo en la película “Agárrame a esos fantasmas” haciendo de su propio personaje muerto en el cementerio, donde tenía sus más y sus menos con Michael J. Fox.
Podría alargarme hasta el infinito, comentando obras maestras como “Espartaco“, “El resplandor” (con uno de los peores doblajes que he visto en mi vida) o la archiconocida “La naranja mecánica“, pero es mejor que cada uno descubra a este director, si no lo conocía ya, y disfrute de su manera de hacer cine. De su genialidad.
Publicado en Cine con etiquetas Cine, oscar 2009 el Lunes 23 Febrero, 2009 por Beakman
Finalmente esta madrugada se han entregado los premios Oscar, que muchos esperaban como agua de abril. Aquí se puede ver la lista completa de nominados y cuáles han sido los premiados.
La gran ganadora de la noche ha sido “Slumdog millionarie”, que se ha llevado 8 estatuillas de las 10 a las que optaba, entre ellas mejor película, mejor director, mejor canción, mejor banda sonora, derrotando de forma épica a la gran producción que era “El curioso caso de Bejnamin Button”, que se ha llevado finalmente los galardones relacionados con el aspecto técnico por ese magnífico trabajo sobre Brad Pitt y su proceso de rejuvenecimiento.
Sin embargo, el premio de mejor actor ha recaído sobre Sean Penn, y para mi uno de los más justos premios que se podían haber dado, pues considero a este hombre un profesional como la copa de un pino. Últimamente solo he visto maravillosas actuaciones en sus películas.
Hay que hacer mención especial a Penélope Cruz, segunda española en ganar el Oscar, esta vez a la mejor actriz secundaria por su papel en “Vicky, Cristina, Barcelona” Personalmente no es una actriz que me guste, pero hay que reconocerla cuando hace un trabajo bien hecho.
La sorpresa mayúscula para mi fue el Oscar al mejor actor secundario para Heath Ledger por su papel del Joker, que nadie sobre la faz de la tierra se hubiese esperado. Pero está claro que había que homenajear a un actor fallecido, y más cuando su último papel había sido muy bueno (aunque para mi gusto no llega al Joker de Jack Nicholson).
Por otro lado, WALL-E se ha llevado el Oscar a la mejor película de animación. Y es que una obra de arte como es esta película no podía irse sin, al menos, llevarse uno de los premios a los que estaba nominada (había otras cinco estatuillas que podía haber conseguido) Para mi gusto, un par de ellos más podría haber ganado, pues su apartado sonoro es increíble.
Y por último, un “Zas! en toda la boca” que me he llevado en el apartado de corto de animación, donde ha ganado la japonesa “La Maison en Petit Cubes” (pincha aquí para verla) Inesperado por completo, y para mi una obra desconocida, pero que una vez vista, he de reconocer su maestría. Justa ganadora.
El Oscar honorífico fue para Jerry Lewis, un cómico como la copa de un pino, que marcó a toda una generación entre finales de los 40 y principios de los 60.
En cuanto a la gala, no fui capaz de verla, pues a pesar de que formas sí que existían (sin estar abonado a Digital +), no conseguí que funcionara bien ninguno de los programas que existen para ver televisiones extranjeras. Y parece ser que este año no fue una gala tan soporífera. Quizá la huelga de guionistas del año pasado provocó que este año se esfrozaran de forma notable para hacer que las cuatro horas que suele durar la ceremonia fueran más amenas.
Así pues, finalmente, es ahora momento de recapacitar sobre los ganadores, estar atento a la evolución de los galardonados, pues una estatuilla suele dar un impulso a la carrera de todos ellos y, por supuesto, ir al cine a visionar todas aquellas películas ganadoras y disfrutar de ellas.